11 motivos para no trabajar con CREA ORDEN

Son múltiples los motivos  por los que contratar los servicios de un/a Organizador/a Profesional: reorganizar un trastero, realizar una mudanza, reubicar zonas de almacenaje, hacer el inventario de una empresa o negocio, distribuir y ordenar armarios… Tareas todas ellas que pueden ser perfectamente realizadas por uno mismo o por personal propio.

 

Entonces, ¿porqué contar con la ayuda de Crea Orden?.  

Porque si eliges hacerlo personalmente:

* perderás la oportunidad de contar con la experiencia y la mirada profesional que te puede aportar como experta/o en organización.

* tardarás más tiempo y serás menos efectiva/o

* supondrá un sobresfuerzo en recursos y tiempo a los empleados.

 

Porque con Crea Orden:

* encontrarás la forma de sacar el mayor y mejor partido a tu espacio con soluciones personalizadas y creativas.

* trabajarás con una visión de conjunto y pensando en dar una solución definitiva y que funcione a largo plazo.

* solucionarás la carencia de funcionalidad de tus espacios.

* tendrás  a tu servicio mi experiencia y ganarás en tiempo y tranquilidad.

 

Sin embargo, y aún siendo conscientes de  todas las ventajas que aporta trabajar con Crea Orden,

¿QUÉ OS RETIENE?.

Ante algo tan sencillo como recurrir a un/a profesional para cubrir una necesidad, nos surgen miles de dudas. Y todas se englobarse en una sola razón: Desconocimiento de la actividad de un/a Organizador/a Profesional.

 

No soy una adivina (¡ya me gustaría!) pero tras escuchar muchos comentarios y “confesiones”, creo conocer los argumentos principales y las reticencias más habituales. De ahí la razón de este post: intentar dar una respuesta a , casi, todas ellas.

1º.- “Me da vergüenza que veas mi desorden” “qué vas a decir”

Gran error. Como OP no lo veo como TU desorden, ni critico TU desorden, ni digo nada de TU desorden, ni te juzgo. NO PERSONALIZO EL DESORDEN. Enfoco  y valoro la situación desde un punto de vista únicamente profesional.

La relación cliente-OP es de total confianza

Sin reparos ni vergüenza recurrimos a otro tipo de servicios, a veces en condiciones extremas. Son profesionales y se limitan a hacer su trabajo. ¿Cuál es la diferencia?.

 

2º.- “¡Cómo voy a pagar por algo que yo se hacer!”.

Cierto, todos sabemos ordenar, al igual que todos sabemos cuidar niños, cocinar, limpiar, conducir… ¿Vamos entonces a dejar de recurrir a los servicios de guardería, comedor, limpieza o transporte público?

No se trata de si sabemos hacerlo o no. El planteamiento es: tenemos una necesidad y ésta debe ser cubierta de la mejor forma y en un tiempo del que nosotros no disponemos.

Por ello acudimos a profesionales.

 

3º.- “Uf… seguro que es caro…”

Como cualquier tipo de servicio, ciertamente conlleva un coste. Pero coste no es sinónimo de caro.

Todos los presupuestos los realizo de forma PERSONALIZADA.

Existen unas tarifas y condiciones previas que considero son una garantía para la/el cliente. Pero los presupuestos se presentan después de estudiar el proyecto. Siempre de forma individualizada. No hay dos presupuestos iguales.

 

4º.- “Me encantaría pero no me puedo gastar tanto dinero”

Lo entiendo. Todos tenemos nuestras propias economías y prioridades.

Precisamente por eso, SIEMPRE hay que ver el proyecto. Existen distintas soluciones y formas de trabajo: presencial, on line, asesoramiento… Seguro que entre ambas partes, podemos llegar a un acuerdo.

 

5º.- “… y si después no quiero, que apuro decir que no…”

Solicitar presupuesto no implica obligación alguna de aceptación.

Como en cualquier tipo de actividad profesional, se presenta una oferta y ésta puede aceptarse, rechazarse o negociarse. Con total normalidad. Es parte del negocio.

Por supuesto que no todos los proyectos se logran: por precio, porque hay otros profesionales en el sector o porque no es el momento. No es un gesto feo rechazarlo.

 

6º.- “Pero y entonces, ¿me vas a hacer tirarlo todo?” “¿tu me dices cómo colocarlo todo y lo ordenas?” “¿voy a tener que comprar muchas cosas?”

 Yo no “te hago” hacer nada ni impongo mis criterios.

Como Organizadora Profesional, voy a ayudarte en un proceso en el que tendrás que tomar tus propias decisiones. Te presentaré varias soluciones a tus necesidades, puesto que un mismo proyecto se puede abordar desde diversos enfoques. Antes de tomar una decisión analizaremos pros y contras.

Determinaremos la solución más adecuada atendiendo al espacio que quieres organizar y siempre en base a tus necesidades y  medios económicos.

 

7º.- “…pues es que no quiero tirar nada…”

No tienes que tirar nada que no quieras. Una buena organización y redistribución de espacios, puede solucionar en gran parte el problema.

Pero remarco “en gran parte”. Generalmente la acumulación suele ser el principal motivo para la falta de espacio y desorganización. Si existe un problema, hay que buscar la solución y eso implica estar abierta/o a un cambio de actitud. Recuerda que no tiramos, nos liberamos (intentaré no decir “¡no hay dolor!”)

 

8º.- “vale, ya está todo bien, ¿y si después yo no se seguir? ¿Qué hago?”

Eso no sucederá. A lo largo del proyecto, irás aprendiendo métodos y sistemas de organización que te ayudarán en un futuro.

Además, durante un tiempo realizo un seguimiento, para comprobar si la organización implementada es efectiva o hay que realizar algún cambio.

 

9º.- “Yo no quiero/puedo estar ahí todo el rato. Tu te encargas de todo”

La relación cliente – OP es de total confianza.

Pero ni el negocio ni la vivienda es de mi propiedad. Eso significa que no puedo, ni quiero, tomar de forma individual todas las decisiones. Tiene que existir un mínimo de implicación.

De ahí la importancia de conocer a fondo el proyecto y tener una relación muy fluida con la/el cliente.

No es necesario que estés físicamente presente pero sí tener bien estipulados una serie de puntos importantes. Debemos tener ambas partes unas garantías.

 

10º.- “No me gustaría que se publicasen mis fotos”

Las imágenes no se publican sin tu autorización. Y así queda firmado en nuestro contrato.

 

11º.- “¿yo qué tengo que hacer?” “¿qué hago con todo lo que descarto?” “yo no puedo cargar peso” “¿tengo que comprar yo las cosas que necesite?”.

Como vengo repitiendo a lo largo del post, todos los proyectos están personalizados. Sólo se contratan aquellos servicios  que la/el cliente desee. Dependerá del grado de implicación, del tiempo o del presupuesto disponible.

 

Durante el proceso suelen decirme “eso a mí nunca se me hubiese ocurrido”. Y cuando finalizo “¡no sé porqué tardé tanto en decidirme!”. ¡¡Eso digo yo!!.

Tenemos el conocimiento suficiente y la capacidad adecuada. Contar con nuestra ayuda y asesoramiento puede ser la oportunidad de terminar con una situación que te impide avanzar y te limita en tu tareas diarias. Ganar tiempo para tu vida u optimizar el funcionamiento de tu empresa.

 

Me gustaría conocer tu opinión. Gracias por acompañarme

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